jueves, 26 de marzo de 2015

Realmente, hay que hacer muchos esfuerzos para presupuestar tan mal


 El presupuesto es la principal ley de ordenamiento que se debe dar en un Estado año tras año. Lamentablemente, en nuestro país no lo discutimos como corresponde. El hecho de que esta falta se haya vuelto costumbre y pase casi desapercibido es más grave aún.

Si al planificar la economía de la casa, tu pareja te dijera que necesita RD$ 2500 para hacer todas las compras mensuales del supermercado, seguramente te sorprenderías. Y no la tomarías en serio, porque correrías el riesgo de que su error de cálculo en ese rubro termine afectando otros gastos. Si un empresario de una pyme dijera que el año que viene va a vender un 35% más, que la inflación será un tercio de la que existe en este momento y que mejorará significativamente la calidad de sus productos a la vez que rebajara sus precios, sus socios, empleados y hasta familiares pondrían en duda su estabilidad mental. Sin embargo, esto es lo que ocurre con el presupuesto de nuestra nación, todos los años y no pasa nada.

Realmente, hay que hacer muchos esfuerzos para presupuestar tan mal

Y el problema no es de recursos. Es de no saber qué hacer con ellos. Precisamente es por ello es que es tan importante tomar en serio y tan rigurosamente el tema del presupuesto más allá de un tema de complacencia política.

Nuestro liderazgo empresarial y político no tiene claro a dónde va. A nivel estatal sólo sabe recaudar y gastar, pero sin una noción clara de para qué. Pueden disponer de más recursos, pero han perdido completamente la capacidad de brindar beneficios incrementales en el tiempo para sus ciudadanos. Este es un problema medular de nuestra sociedad. Y para comenzar a resolverlo debemos, como primer e imprescindible paso, discutir el presupuesto de otra manera.

La presupuestación como parte del proceso de planificación empresarial, es la forma que adopta la planificación operativa anual de la empresa o de un país y tiene gran importancia para el desempeño incalculable en todas las actividades que se ejecutaran, es el documento donde cuantificaremos y garantizaremos los recursos necesarios para alcanzar los objetivos y las estrategias a más largo plazo. Nos permitirá cuantificar los objetivos y metas de la actividad productiva, económica y financiera.
La literatura especializada recoge varias definiciones sobre presupuesto, expuestas por varios autores, en las cuales se destacan cuestiones como:

¬Un presupuesto es un artificio que permite a la dirección planear y controlar las actividades de una empresa de modo que puedan realizarse sus objetivos en cuanto a ganancias y servicios. (L. P. Alford, John R. Bangs y George R. Hagemann).

¬El presupuesto es un plan de acción cuantitativo y auxiliar de la administración y el control y abarca todas las fases de las operaciones (ventas, producción, distribución, financiamiento). (Horgren C, 1971).

¬Un presupuesto es primordialmente el esquema de un plan proyectado de acción de una empresa, para un período definido. (Lang T, 1958)¬.

El presupuesto es un estimado cuidadosamente preparado de las condiciones futuras de los negocios. (John J.W. Neuner,).

Entonces, la presupuestación es la formulación de planes para un determinado periodo, en términos numéricos, pudiéndose afirmar que los presupuestos son estados de resultados anticipados, en términos financieros, por lo que los presupuestos constituyen la expresión en valor de los planes.
Conociendo entonces que los presupuestos constituyen la expresión en valor de los planes, cuál sería la razón de que el presupuesto de la nación sea formulado, revisado, promovido, e implementado por todos los organismos y poderes menos por el Ministerio de Economía y Planificación, el cual debe y tiene como tarea fundamental impulsar La Estrategia Nacional de Desarrollo 2030  que es el fundamento conceptual de las políticas públicas que se aplicarán durante los próximos veinte años mediante los instrumentos del Sistema Nacional de Planificación e Inversión Pública y a su vez nos define la Visión País de largo plazo, la cual se aspira alcanzar para el año 2030.

Mientras los presupuestos sean instrumentos para manejar el populismo político y estén a la discreción del Presidente y/o Congreso de turno, estaremos como los carros chocones en las ferias, en un momento acelerando para adelante y en otro para atrás y cada 30 segundos chocando con alguien que también le pasa lo mismo… Lo urgente siempre será enemigo de lo importante, y lo importante es que el país logre alcanzar las metas propuestas para el 2030 y poder dejarle un mejor país a la generación siguiente. Políticos abran y lean la Estrategia Nacional de Desarrollo, en sus rendiciones de cuentas no hagan tantos poemas y solo díganle al pueblo como vamos de donde deberías estar, que nos quedamos atrás de lo que habíamos planificado para estar y en cuales de las metas estamos por delante, que tanto sirvió el incremento de un presupuesto X o Y para impulsar un objetivo que estuvo rezagado en años anteriores y cuáles serán los próximos objetivos descritos para los próximos años en nuestro plan.


Lamentablemente las encuestas en nuestro país solo son políticas y además manipuladas para el que la ordena hacer pero si hiciéramos una encuesta nacional me quedaría corto afirmando que el 90% de la población no conoce que tenemos un Plan de Nación al 2030 con metas muy claras cada 4 años, cada 10 y a los 20… y eso es penoso ya que no se puede exigir lo que se desconoce.

Sigueme en Twitter: @RafaelVargas79

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