Hace unas semanas me reuní con una amiga Académica con el
objetivo de trabajar temas relacionados construir y plasmar nuestra visión de
futuro referente a la Educación Superior del país, lo interesante es que entre
muchas ideas, evaluación de metas, construcción de indicadores, definición de
objetivos, adaptación de estrategias saltó a relucir un concepto que hasta
entonces no había escuchado nunca. Varias semanas después y muchas páginas a la
derecha, declaro que estoy casi convencido que podría ser uno de los conceptos
que más estarán gravitando en las Instituciones de Educación Superior en los
próximos años.
La herramienta y concepto en sí mismos, tienen potencial para
ser un cambio paradigmático significativo en nuestro entorno actual. Adaptarnos
a un nuevo cambio es algo que ya hemos pasado anteriormente, en nuestro caso poco
a poco, desarrollando de forma pionera la semi-presencialidad en múltiples
asignaturas y activando una serie de herramientas pedagógicas como estudios de
casos, simuladores, técnicas de Aprendizaje Basado en Problemas, uso de Redes
Sociales para la Enseñanza, Aprendizaje Basado en el Servicio y un sin número
de herramientas más que orbitan en todos los sílabos y pensum en lo que me
relaciono. Sé que de una u otra forma, muchas instituciones por igual siguen corrientes
de avanzada, por lo que no me cabe la menor duda de que pudiéramos tener ya la
capacidad de avanzar un paso más y continuar adaptándonos, modificando en esta ocasión
nuestra propia arquitectura de evaluación y enseñanza, con el objetivo de
alcanzar determinados objetivos y competencias más permanentes en nuestros
estudiantes.
Antes de continuar, aclaro que no castigo el esquema conductista
tradicional; al contrario este tiene 2,000 años de historia y sus resultados
están a la vista y fueron con los que
fuimos educados la mayoría de las generaciones que forjamos riqueza y gobernanza
en el mundo. Los “Baby Boomer, Generación X, y Generación Y” que me están
leyendo, pues ya lo Milineals es casi seguro que absorbieron gran parte de
esquemas constructivistas modernos de una u otra forma, por tanto estoy
consciente de que aunque falta bastante tiempo para ver los resultados finales
de los mismos, sin embargo en el presente podemos detectar cuando una
metodología sencillamente ya no está impactando en una generación…, y no me
imagino como impactará en las siguiente que generación Z sino cambiamos.
Una famosa frase atribuida a unos de los Físicos más famoso de
la historia sino el más famoso, Albert
Einstein, “Si juzgas a un pez por su habilidad para trepar un árbol… vivirá
toda su vida pensando que es un inútil”
Aquí es donde entra la herramienta pues Design Thinking, por
definición, es una metodología centrada en el usuario. Esto permite crear un
contexto en el que el alumno es el verdadero protagonista de su proceso de
aprendizaje (y no el profesor). Inmediatamente cuando lo leí pensé “A muy
bonito, a ver como el estudiante que viene a buscar conocimiento va entonces a
fabricar el conocimiento…” pero luego de leer bastante contenido me fui dando
cuenta que ya es algo natural que está pasando, y que sin darme cuenta yo mismo
he estado practicando algunas de sus metodologías para adaptarme a mis
estudiantes y procurar que entiendan más las cosas y se la “aprendan menos”…
Regularmente en mis clases les repito hasta el cansancio a mis
alumnos. “Ustedes no están en esta institución para embotellarse nada”, es más,
cualquier definición “botella de libro” que me reciten en una presentación o me
proporcionen en una evaluación es insuficiente por sí misma de manera
automática. Quiero conocer lo que piensan ustedes de esa definición, como
funcionaría en tu vida o en que te pudiera servir en un futuro, como llegaste a
esa conclusión, denme un buen ejemplo de alguna experiencia previa sobre la cual lo relacionaste y ahora la
pudiste ver o entender mucho mejor, explícame porque la definición o el
concepto en sí mismo es útil, qué conocimientos previo manejabas antes de esta
actividad y cuál tienes ahora, etc. Mientras más leía me di cuenta que mi
extraña forma de hacerlos que piensen y construyan su conocimiento, estaba
relacionada a este interesante y fascinante concepto.
Exámenes a la mínima expresión es mi filosofía, pocos puntos
para exámenes y los que ven un silabo mío encontrarán entre 20 y 25 actividades
diferentes de evaluación… Expertos como Richard Gerver señalan que la educación
actual toma la forma de una preparación para aprender a superar exámenes, lo
que termina aburriendo por igual a docente y alumno. Sin embargo en el design
thinking promueve la
iteración (es decir, reflexionar constantemente sobre la práctica y tratar de
mejorar constantemente). Esto favorece que la experiencia de aprendizaje sea
más atractiva, tanto para el docente, como para el estudiante. Como decía
anteriormente, hace mucho tiempo reduje la evaluación tradicional memorística
por escrito y la sustituí más por trabajos prácticos de campo como forma de
sustituir los temidos exámenes finales. Mis diversos estudiantes deben elegir
una empresa de algún amigo, conocido, novio, hermano, familiar, etc. y
comprometerse a ir paso a paso, durante el trayecto de la materia, aplicando lo
entendido, por ejemplo en la Dirección Estratégica deben desarrollar un Plan
Estratégico completo, en Administración de Proyectos, deben Preparar y Evaluar
un Proyecto de nuevo negocio que estos elijan construyendo el estudio de
mercado, técnico y el financiero de forma real, de igual forma en Presupuesto,
mis estudiantes seleccionan una empresa preferiblemente PYME que no tenga
cultura ni organización de presupuesto y estos le levanten los 11 presupuestos
durante el curso, para finalmente proyectarle los estados de resultados a
futuro. No es fácil, y como docente la verdad que debo corregir el triple pero
la enseñanza es muy superior a examen memorístico de 1 hora que usaba de forma
tradicional.
Otra experiencia de aplicarlo, desde mi humilde óptica, es con
las llamadas “Presentaciones Efectivas” por parte de los estudiantes. Creo
firmemente que a través de estas se desarrollan una de las competencias más
importantes para un profesional de estos tiempos, que es la comunicación en la
gestión gerencial. Les asigno el tema, les doy los contenidos nucleares del
tema y les digo. “Ustedes tienen 10,000 años de conocimiento humano en las
palmas de sus manos (celulares)”, úsenlo productivamente y tendrán una fuente de
ventaja competitiva casi inagotable por el resto de sus vidas, también les
advierto, “Así como aparece tanta información buena aparece tanta o más
información chatarra, por consiguiente jamás se limiten a una fuente, analicen
en primer orden la biografía que damos en los sílabos, con estos tendrán la
referencia, luego vea videos, lea prácticas,
revise definición en Wikipedia u otras páginas, sobre todo no dejen de
buscar en las bases de datos académicas de revistas indexadas y especializadas como
EBSCO disponibles gratis a través de los portales de casi todas las
universidades dominicanas y les exhorto a continuar leyendo y viendo (youtube) hasta que
entiendan no hasta que simplemente se lo aprendan, sino hasta que entiendan, pues
el primero podrá durarle una o dos horas finalizada la clase, pero entender el
concepto fácilmente te puede durar toda la vida, de esta forma construyendo SU
conocimiento para presentarlo y compartirlo de manera colaborativa en la clase.
Steven Covey en su libro lo 7 hábitos lo expresa claramente “primero entender
para luego ser entendido, 5to habito de la gente altamente eficiente”, si
expones algo que entiendes siempre disfrutaras exponer pues es algo que harás
natural, pero si lo haces buscando fragmentos de memoria temporales, es
probable que nunca lo harás. Por esto trato una y otra vez de explicarles que
no se pongan nerviosos y disfrute con cada presentación, que aquí en el
ambiente universitario cada uno vino para construir conocimientos, por lo tanto
practiquen esta competencia tanto como puedan, cuantas veces puedan, ya que
cuanto mucho le costara algunos puntos, pero en la vida cuando lleguen sin ella
puede ser la diferencia entre estancarte 10 años en un puesto u obtener el
ascenso que tanto deseas. Lo que pasa cuando le doy esta libertad es
maravilloso, siempre dan más y van más allá de lo que le hubiera pedido o sobre
lo que los hubiera encasillado, y construimos una clase con un alto número de
intervenciones mías, contándoles experiencias sobre cada temas que se expone y
sinceramente muchas veces se actualizándome y aprendiendo con cada
presentación por el alcance mayor que los estudiantes le han dado a cada clase.
Nos volvemos más facilitadores de metodologías, transmisores de experiencias, y
por supuesto evaluadores que certificamos el aprendizaje es significativo, yendo
muchos más allá de simples transmisores y custodias del conocimiento.
¿Se ha quedado entonces en la prehistoria la figura del
profesor?
En mi opinión, el valor añadido que puede proporcionar un
docente en el contexto actual es el de crear experiencias de aprendizaje que
permitan a los alumnos identificar y potenciar sus talentos individuales, así
como desarrollar habilidades y competencias, adquiriendo contenidos de manera
transversal. Y es de esta manera como estaremos preparando de forma eficaz a
los estudiantes para el contexto que se encontrarán al acabar la educación superior
que estos eligieron.
Tal y como señala Tony Wagner en su libro Creating Innovators
“la mayoría de los profesores enseñamos de la misma manera en que nos enseñaron”,
algo que yo mismo noté en mi experiencia como profesor en mis primeros años, ya
que más inclemente, rígido e intolerante no podía ser, en mi mente quería
convertirme en una leyenda urbana como muchos que me enseñaron a mí. Y esto es
normal que pase pues todos queremos ser igual a muchas de las personas que
admiramos, pero tenemos que ser conscientes que este hecho, dificulta
enormemente concebir una experiencia de aprendizaje diferente a la que prácticamente
todos vivimos. Y lo grave de este caso es que todos, y con esto incluyo tanto a
la educación básica como a la superior que hoy servimos la patria a través de
la educación, fuimos educados para un mundo que ya no existe.
Finalmente creo que el design
thinking constituye
un gran apoyo a la hora de asumir un papel que nos aleje de transmisores de
conocimientos y que nos acerque más al de constructor de experiencias de
aprendizaje significativas, que tienen más que ver con el desarrollo de
competencias que con la adquisición de contenidos. Y esto no es algo
nuevo, citando nueva vez al famoso
físico Albert Einstein, reflexionando sobre su papel como profesor, enunció en
su momento: “yo no enseño a mis alumnos,
solamente trato de crear las condiciones en las que puedan aprender”.